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Rescate en grietas

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Aunque el ideal es advertir la grietas con anticipación y evitarlas, ello no siempre es posible. Quien vaya a transitar sobre glaciares agrietados, debe conocer el procedimiento de rescate. Puesto que cualquier miembro puede caer, todos deben conocer las técnicas. No basta “ir con alguien que sabe”.

Preparación

Salvo que esté completamente despejado de nieve, no se puede marchar sobre un glaciar agrietado sin haber procedido en forma previa con el encordamiento que corresponde. Se deben atar anillas con nudo prusik a la cuerda, con los lazos situados abajo, a través de la banda de cintura del arnés, y el otro extremo fijo con un mosquetón al arnés. Se deben atar prusiks al frente y atrás de la cuerda (salvo que se vaya de primero o de último), pues no se sabe qué lado se verá comprometido en una potencial caída. Si se utilizan ascendedores mecánicos, fijarlos a la cuerda cual prusik, o bien llevarlos en un lugar de fácil acceso. Algunos montañistas llevan un cordín de pecho y un mosquetón para facilitar el método prusik. Además, hay que estar razonablemente abrigado, pues el interior de una grieta glaciar es desde luego frío.

Reacción inicial

Ante una caída, lo crucial es ponerse en posición de autodetención, lo más sólida posible, y mantenerla. Solo una vez que se ha alcanzado la verdadera detención puede comenzar el rescate.

Salvo que haya suficientes montañistas para proceder al rescate mediante fuerza bruta, el paso siguiente es estabilizar la cuerda y liberarse de ella para iniciar las maniobras de rescate. Actuar con sentido de urgencia, pero sin atarantarse. Es mejor perder un par de minutos que hacer las cosas mal.

Si cayera alguien de un extremo:

Anclaje de seguridad para recuperación de una persona caída en grieta. Imagen: Recopilada por Seeyou Esp, Wikineos
  1. Se planifica que la o las personas ubicadas más lejos del accidentado dejen la cuerda primero.
  2. El peso se transfiere gradualmente hacia la grieta. Si quien(es) lo recibe(n) no pudiera(n) aguantar el peso, se vuelve con rapidez.
  3. Ya liberado, esta persona se mueve hacia un punto entre el centro y la grieta. No se debe perder de vista el riesgo de que haya otras grietas en la proximidad. No hay que alejarse muchos metros sin estar encordado.
  4. Clava el mango del piolet tanto como se pueda, cerca de la cuerda tensa, con la cabeza en ángulo recto en relación a la línea de la cuerda y con la punta del mango hacia atrás, apartada de la grieta. El extremo se ata a la cuerda con un nudo prusik y al mango del piolet, ajustando el nudo a la cuerda y extendiendo el cordín desde el piolet.
  5. La persona liberada vigila el nudo prusik y el piolet clavado mientras quien sigue en la cuerda transfiere el peso hacia su anclaje en forma paulatina. Permanece listo para soportar el peso si la suma del piolet y el prusik resultase insegura.
  6. Ya asegurada la cuerda al piolet, se vigila el anclaje y se mantiene un seguro de bota. Se le entrega el piolet a la persona liberada para que avance con cautela, mientras comprueba los bordes de la grieta con el piolet, para llegar hasta la víctima.
  7. Se establece comunicación con el accidentado, y se evalúa su capacidad de colaborar en las labores de rescate.
  8. Colocar un piolet bajo la cuerda en el borde de la grieta para evitar que la cuerda se hunda más dentro de la nieve. Asegurar dicho piolet mediante un mosquetón a la cuerda.
  9. Salvo si es necesario aliviar un emergencia de salud, el accidentado espera hasta que la cuerda esté estabilizada y anclada antes de adoptar acciones que pudieran sacudir la cuerda.
  10. La víctima se pone en posición vertical, atando la cuerda al mosquetón de la anilla de pecho, si lleva una. Los lazos de pie de anillas prusik se colocan sobre las botas (difícil si se llevan crampones y se carga mochila pesada). Se deslizan los nudos hacia arriba a lo largo de la cuerda, a través del mosquetón de la anilla de pecho, hasta que el peso se cargue sobre las anillas y se quite del arnés.

El rescate

Explorar el área de trabajo e identificar posibles grietas. Quienes se acerquen al borde de la grieta deben estar asegurados.

Jalar con fuerza bruta

Es la técnica más simple e intuitiva, pero solo es viable con un número adecuado de personas capaces de jalar hacia el lado de la recuperación. Por ese motivo, suele ser apropiado para grupos compuestos por más de una cordada. Dado que no se requiere de la colaboración del accidentado, se puede aplicar en los casos en que éste se encuentra herido o inconsciente.

Como su nombre indica, se jala al unísono, con una mano sobre otra o caminando hacia atrás. La víctima debe mantener las manos apartadas de la cuerda cuando pase por el borde de la grieta, para evitar aprisionarla.

Polea Z

Sistema de poleas. Por simplicidad, se omiten los anclajes de los rescatistas. Imagen: Recopilada por Seeyou Esp, Wikineos

Al igual que la fuerza bruta, no se requiere de cooperación del accidentado (aunque si éste puede colaborar elevándose mediante nudos prusik, reducirá el esfuerzo y el tiempo para todos). Se construye utilizando la cuerda que va hasta la víctima como muestra imagen de la derecha. La persona del medio debe desencordarse para facilitar el paso de la cuerda a través de las poleas. Su rol es vigilar el piolet anclado y guiar y volver a colocar el prusik de anclaje durante el jalado. Como está fuera de la cuerda, y debe asegurarse al ancla con un cordín.

Se coloca la cuerda en un patrón en forma de Z. Uno de sus extremos se mete en una polea (simple mosquetón si no se cuenta con ella) situada al lado del anclaje principal. A una polea al otro extremo se une un trozo de cordín corto, atado con un prusik a la cuerda de escalada cerca del borde de la grieta. Al jalar, la polea flotante del cordín se mueve hacia arriba en dirección de la polea de anclaje principal. Ahora, la cuerda está anclada con el cordín de seguridad atado al anclaje principal, mientras se hace deslizar el cordín atando la polea flotante hacia abajo para un nuevo agarre.

Si se jala mucho de una vez las dos poleas podrían rozarse y la "Z" se soltará. El anclaje principal debe estar bien separado de la grieta y todas las cuerdas deben jalar todo lo paralelas que sea posible en relación con la cuerda del caído. Una larga elevación con cada colocación de los nudos prusik acelera el procedimiento. Si el terreno no acompaña, se puede obtener la misma ventaja mecánica jalando en la dirección contraria añadiendo otra polea desde un anclaje adicional situado cerca del anclaje principal. Esto solo es útil si se cuenta con poleas, pues si se hace con mosquetones la fricción será demasiada. Añade además el riego de arrancar el anclaje adicional.

Polea simple

Polea simple. Imagen: Recopilada por Seeyou Esp, Wikineos

Aunque ofrece una reducción de fuerza menos significativa que el método de polea de Z, el acto de sacar al accidentado es más fácil y rápido. Es útil cuando la cuerda está muy hincada en la nieve producto del peso del accidentado. Como contraparte, por lo general demanda de una cuerda adicional y necesita siempre la colaboración consciente del escalador. Por lo general se necesitará más de una persona.

Se suele implementar con una cuerda adicional, pero si no la hay y el caído no está lejos, se puede utilizar lo que sobre de la cuerda. Se libera la suficiente cuerda para aventar un lazo doble a la víctima. Se ata una polea de rescate con un mosquetón al lazo de la parte doble de la cuerda de rescate. Se desciende la cuerda en doble con la polea y el mosquetón hasta la víctima, por encima de un piolet puesto en el borde de la grieta. El accidentado fija el mosquetón en su arnés.

Mientras se hace descender la cuerda con la polea y el mosquetón hacia el caído, los otros miembros del equipo de rescate anclan uno de los extremos de la cuerda. Cuando la víctima está sujeta a la polea, el equipo de rescate jala del otro extremo de la cuerda de lazo. Al mismo tiempo se alza la cuerda y se pasa a través del anillo se seguridad prusik para prevenir una caída en caso de falla del sistema principal. El caído debe ayudar como pueda, trepando en la medida de los posible sobre las utilizando manos y pies.

Una vez que el peso del accidentado ya no esté sobre la cuerda, pero antes de superar el borde de la grieta, la cuerda debe liberarse de su ahincamiento en la nieve, para evitar que entorpezca el último esfuerzo.

Método prusik

El caído puede colaborar si está consciente y no muy herido. Es más lento y trabajoso. Sin embargo, si otros miembros del grupo no logran liberarle, y si no se puede conseguir la ayuda externa, puede ser el único modo de salir de la grieta.

Es el prusik es el nudo autobloqueante más conocido. Es fácil de confeccionar y muy eficaz para bloquear, aunque difícil de deslizar y desbloquear una vez que se la ha aplicado peso. Es un nudo bidireccional y a mayor número de vueltas alrededor de la cuerda mayor rozamiento.

Con los nudos realizados, se posa un pie en cada uno de los lazos resultantes, y el caído se eleva por medios propios, levantando un pie y luego el otro.

Durante los últimos centímetros, este método puede enfrentar la dificultad de la cuerda hincada en la nieve. Cuando los nudos se apoyan sobre la pared, el último estirón debe superarse por medio de una jalada fuerte desde arriba.

Método Bilgeri

Método Bilgeri. Imagen: Recopilada por Seeyou Esp, Wikineos

Este método se origina en las primeras generaciones de montañistas. Es útil para un grupo pequeño o cordada aislada. Requiere de la cooperación de la víctima, pues exige la utilización de ambas manos y pies. Si se utiliza una cuerda muy dinámica (elástica) y el escalador se encuentra profundo en la grieta, esta técnica no será efectiva.

Quien está en el extremo contrario de la cuerda fija un anclaje para la víctima, desata la cuerda de su arnés, ata un lazo en el extremo de la cuerda que sea bastante largo para un lazo de pie y lo deja bajar hacia el accidentado.

La cuerda con el lazo se asegura al anclaje mediante un segundo anillo prusik. El caído pone una bota en el lazo y la otra en un cordín con prusik. Luego quita el peso de una pierna alzándola. Grita la pierna que corresponda (“¡derecho!”), los rescatistas tensan la cuerda de este pie y vuelven a colocar el prusik al anclaje. El escalador descansa el peso sobre el anillo derecho y levanta el pie izquierdo, mientras grita “¡izquierdo!”. El rescatista tensa la cuerda del lado izquierdo, deslizando el anillo prusik para mantener la cuerda tensa. Esta sucesión se repite hasta salir de la grieta. Puesto que la cuerda de la que se tira está libre de peso, existe menos tendencia de que el nudo prusik cuelgue que en los métodos prusik y de polea.

Otras consideraciones

Si la caída ha ocurrido en un lugar con pendiente fuerte, es más seguro desplazar la operación hacia la pendiente por debajo de la grieta. Una caída en el centro de una grieta con borde extraplomado implica que el caído podría colgar en el aire, sin paredes de apoyo. Además, las operaciones de salvataje pueden desprender nieve o hielo sobre él. En lugar de perder tiempo y arriesgarse acercándose al borde de la grieta, fijar de inmediato un piolet bajo la cuerda junto al borde y proceder con un rápido rescate siguiendo el método apropiado. Si la víctima se encuentra apoyada por debajo de un saliente considerable podría convenir ensanchar la grieta a través de un rescatista asegurado, raspando o rompiendo el techo. Lejos de la víctima, por supuesto, para evitar que caiga sobre ella.

Si se dispone de una plataforma o de un fondo de grieta donde descender, es aconsejable utilizarlo, pues la espera y la preparación de la víctima para el rescate será más cómoda de este modo que colgando del arnés o manteniéndose sobre cintas o anillas. Además, la cuerda de escalada hacia la víctima no estará tensa, lo que facilitará mucho la preparación del rescate. No perder de vista que aunque la víctima esté sobre una plataforma o sobre el suelo de la grieta y la cuerda no esté tensa, la cuerda que debe permanecer anclada de todos modos.

Si no se instala un piolet debajo de la cuerda, esta se hincará cada vez más durante el rescate y puede llegar a desaparecer en un surco profundo, resultando tan inmóvil que ningún esfuerzo podrá moverla. Esto es un problema potencialmente grave. Una posible solución es perforar un túnel a lo largo de la cuerda, procurando no soltar trozos de hielo sobre el accidentado. En el intertanto, los otros pueden lanzar otra cuerda a la víctima para que quite el peso de la otra cuerda. Sin tensión, por lo general podrá ser retirada del surco. Si falla, quitar la nieve de las inmediaciones del surco con una pala. Si la cuerda se encuentra tan hincada en el labio que la víctima se ve empujada dentro de la pared en vez de por encima del borde, se puede atar un cordín a la cuerda detrás del borde para utilizarla como un peldaño para superar el borde.