Cambios

Villarrica Traverse

42 bytes añadidos, 01:13 27 ago 2009
Chinay - Laguna Azul
El inicio del sendero está bien señalizado, se encuentra unos 50 metros antes de la guardería CONAF. Por una pasarela se atraviesa el estero Chinay y nos acercamos a los cerros del otro lado. Llama la atención que en esta primera parte la senda se encuentra poco cuidada: árboles caídos y ramas crecidas dificultan andar con la mochila cargada y obligan frecuentemente a agacharse. Después de unos 30 minutos el sendero comienza a trepar la ladera en sostenidos zigzags. Tómalo con calma, la subida es muy larga, son cerca de 700 mts que hay que ganar. El bosque es mezclado, hay raulíes, coigües, colihues y muchos notros que en primavera florecen con su rojo fuego. Otros 15 minutos más tarde aparecen las primeras araucarias. Pronto se abren las primeras vistas hacia el valle de Palguín Alto, y al volcán Villarrica y el valle Pichillancahue por el otro lado. Más adelante llegamos a un letrero que indica que hay agua 20 metros más abajo; aunque el acceso no es fácil conviene reabastecerse, ya que la siguiente posibilidad de agua cristalina queda a varias horas de marcha
[[Imagen:Perfil_Chinay_-_Puesco.jpg|thumb|300px|right|Perfil tramo Chinay - PuescoLaguna Azul. Imagen: [http://travesiasur.blogspot.com/search/label/Caminatas Chelothc] ]] Perfil_Lag_Azul_-_Lag_Avutardas.jpg
A las 1½-2 horas de caminata se alcanza el límite de bosque. Todavía crece coirón, el clásico pasto de altura, pero cada vez menos. Ya en terreno más desértico aflora un arroyito ínfimo, pero es agua medio estancada. Luego el sendero se dirige hacia un portezuelo, pero en vez de bajar hay que doblar a la derecha y seguir subiendo; unas pircas y estacas confirman el rumbo. A esta altura suele haber fuertes vientos que dificultan el avance, sobre todo si sopla el llamado “Puelche” que viene en contra desde Argentina. El sendero pasa por la izquierda de la cumbre del Cerro los Pinos para luego seguir por el filo de la Cordillera del Mocho, en continuo sube y baja. Tramos de pedregales se turnan con manchones de lenga achaparrada. Las vistas son grandiosas: Hacia el norte se ven los volcanes Llaima, Tolhuaca y Lonquimay, en frente tenemos el volcán Quetrupillán, y más lejos el majestuoso Lanín.
A la izquierda se observa el valle del Estero Mocho, muy devastado por incendios forestales. Por aquí hay una entrada alternativa a través de loteo “Paraíso Escondido” que evita la fuerte subida a la Cordillera del Mocho y acorta la primera etapa en una a dos horas, pero no ofrece las vistas y sensaciones del recorrido original. Una media hora después de haber pasado el punto más alto al lado del Cerro los Pinos, el sendero baja cada vez más y entra a un tupido bosque. Finalmente llega a la bifurcación donde se junta con el Sendero Estero Mocho. Desde la guardería Conaf son entre 3 y 4 horas de marcha hasta aquí.